Cuando escuchamos la palabra espiritualidad muchas veces lo asociamos con religión, con algo muy personal y que no tiene nada que ver con los negocios. Sin embargo la Inteligencia Espiritual ya es reconocida por las neurociencias como una forma más de Inteligencia y contribuye de manera significativa al nivel de realización personal.

La sociedad actual nos hace pensar que el “tener” es lo que nos da un sentido de valía y significado a nuestra vida. Así vivimos basando nuestro propio sentido de ser valioso en lo que tenemos y hacemos, midiéndonos y comparándonos con los demás. Vivimos temerosos de no llegar a ser lo suficientemente buenos y una vez que logramos lo que queremos, entonces el miedo es a perderlo. El caso es que muy en el fondo de nuestra motivación el temor siempre está presente.

El miedo a no poder conseguir lo que se quiere muchas veces se convierte en el principal obstáculo para conseguirlo, la buena noticia es que la Inteligencia Espiritual nos ofrece una alternativa de motivación diferente. El sentido de valía se basa en el SER. El SER trascendental que soy y que es cada una de las personas que me rodean (Consciencia de Unidad).

Si la motivación no tiene de trasfondo el temor la posibilidad de resultados exitosos es mucho mayor. Las empresas que implementan programas de desarrollo de Inteligencia Espiritual obtienen entre otros los siguientes beneficios:

  • 1.- Al tener una Consciencia de Unidad se generan negocios en los que todos ganan: el dueño, el cliente y el empleado.
  • 2.- Sin temor es posible acceder a una fuente constante de inspiración, tomar decisiones con la mente más clara y tener una visión más trascendental de cada circunstancia.
  • 3.- Se crea en el negocio un ambiente de colaboración disminuyendo la competencia mal entendida. Se substituye el “yo gano-tu pierdes” por el nivel optimo de las relaciones donde “yo gano-tu ganas”.
  • 4.- La solidaridad, el respeto y la buena actitud forma parte del día a día en el ambiente de trabajo.

Es muy difícil ir a trabajar y dejar el sistema emocional en casa, tal y como lo ha demostrado los estudios sobre Inteligencia Emocional. Pues es más difícil aún dejar el espíritu, así que vale la pena hacer un esfuerzo por entrar en contacto con nuestra mayor fuente de bienestar. Tú ¿Qué opinas?

Compartir
Artículo anteriorLa necesidad de una marca
Artículo siguiente¿Dónde están las buenas ideas?

Consultor independiente dedicada principalmente a la capacitación. Se especializa en la implementación de programas de Cultura Organizacional en grandes y pequeñas empresas. Entre sus cursos destacan los relacionados con actitudes, servicio a clientes y
desarrollo de Inteligencia Emocional. Actualmente se enfoca en promover el desarrollo dela Inteligencia Espiritual dentro de las organizaciones.