Hoy en día iniciar un negocio resulta ser un poco difícil, ya sea por la situación económica actual o por los requisitos u obstáculos que se nos presenten, siendo estos últimos provocados por nosotros mismos algunas veces sin darnos cuenta.

Personalmente, he visto como muchas personas, incluyendo familiares y amigos, han intentado iniciar un negocio obteniendo resultados negativos en el mismo, y esto debido a factores muy marcados en cada uno de ellos.

Te comparto 3 de las acciones que evitándolas, podrás ayudar a que tu negocio tenga mayores oportunidades de éxito y no muera en el intento.

1.- Comerte tu capital:

Este es un error muy marcado en los microempresarios y que los lleva al cierre total del mismo. En lo que he podido observar en gente cercana a mi es que inicia un negocio por necesidad: para tener un dinero extra que los ayude a pagar deudas o como complemento para poder cubrir el gasto de la casa; pero, esta misma necesidad muchas veces hace que el poco dinero que han ganado lo utilicen para pagar estos gastos y al final se quedan sin capital para seguir invirtiendo en el negocio, al grado de ir vendiendo lo que le va quedando hasta terminar sin nada que poder vender y sin dinero para poder volver a comprar más producto o insumos.

2.- Mezclar amistades y/o familia con tu negocio:

Seguramente han escuchado esta frase y quizás muchas veces se hayan olvidado de la misma, sin embargo, para muchos microempresarios este es un mal que los frena a su crecimiento. Cuando inicias un negocio empiezas haciendo promoción con tu familia y esta puede ser una manera muy buena de comenzar, pero, las cosas se ponen mal cuando tu propia familia empieza a pedirte fiado, te empieza a pedir 3×2 o simplemente te pide las cosas regaladas; y lo peor es que al ser familia, muchas veces cedemos a aceptar este tipo de tratos, que sumados, hacen que nuestro negocio vaya perdiendo y poco a poco se hunda en el fracaso. Es tu negocio, tu dinero; no por hacer favores regales tus productos o servicios cuando estos se vuelvan tu fuente de ingresos y patrimonio.

3.- Caer en la desesperación:

En los negocios como en muchas situaciones de la vida tienes que pensar y actuar con la cabeza fría, aprendiendo a soportar circunstancias desfavorables así como también maneras de resolver conflictos. He visto como familiares cercanos inician un proyecto y este comienza mal, y lo primero que piensan es: No funciona este negocio, vamos a cerrarlo; cuando apenas tiene menos de un mes abierto. Sé que es difícil mantener la calma cuando dependes de un negocio para poder vivir, pero hay que saber aguantar porque así es en los negocios, no siempre se empieza con el pie derecho.

En lo personal he caído varias veces en algunos de estos errores, especialmente en el segundo punto, pero he aprendido que mi trabajo tiene un valor, y que si algún familiar o amigo contratará estos mismo servicios en otra parte, le cobrarían lo mismo o más que yo. También he aprendido a no desesperarme cuando un negocio tenga altas y bajas, ya que esto es normal, los ciclos económicos así se comportan, no siempre vamos a estar arriba, y muchos no comprenden esto, ejemplo de esto, mi padre. Él, a diferencia mía, no es tolerable al riesgo, y al primer obstáculo que se le presenta tira la toalla. Debemos de recordar que a mayor riesgo mayor es el rendimiento, y no todos tienen estómago para esto.

Espero que estos puntos te puedan ayudar a ti, o porque no, a un amigo que esté pasando por este tipo de situaciones y que necesite una pequeña sacudida para seguir adelante.

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Contador Público. Elemento de González Ponce Consultores. Emprendedor en proceso. Ingreso = Gasto + Ahorro. Amante de la tecnología, la comida y el café. Mi novia, mi equipo; mi laptop, inspiradora de ideas. El diseño y las ventas mis distracciones favoritas. Colaborador activo de Engordando la Vaca. El camino es difícil, pero soy todo terreno.